La resolución de una controversia civil requiere determinar el origen de las obligaciones, los derechos de las partes, la documentación disponible y las consecuencias jurídicas de las distintas alternativas de actuación.
Nuestro trabajo comienza con el análisis del asunto, la revisión de los contratos, comunicaciones y demás documentos relevantes y la valoración de las posibilidades de reclamación o defensa.
Cuando las circunstancias lo permiten, estudiamos las opciones de solución negociada, atendiendo al coste, la duración y los riesgos que pueden derivarse de un procedimiento judicial.
Si resulta necesario acudir a los tribunales, asumimos la dirección letrada de las actuaciones procesales correspondientes, desde la preparación de la demanda o contestación hasta los recursos y la ejecución de resoluciones, cuando proceda.
Negociación previa y procedimientos civiles
Desde abril de 2025, la ley exige con carácter general haber intentado un acuerdo antes de presentar una demanda civil, por alguno de los medios que prevé la Ley Orgánica 1/2025, como la negociación entre abogados, la mediación o una oferta vinculante. Hay excepciones, como la ejecución de sentencias. En una reclamación de deudas, un requerimiento bien planteado puede servir como ese intento previo.
Estudiamos las circunstancias de cada caso para determinar el procedimiento adecuado, los requisitos que deben cumplirse y las actuaciones necesarias para preservar los derechos e intereses del cliente.